El ministro Wert, impulsor de la nueva ley educativa
Anonadado me hallo ante la noticia que publicaban ayer varios medios de prensa. La podéis leer pinchando aquí. En resumidas cuentas, la Geografía y la Historia desaparecerán, una vez que se apruebe la nueva ley que prepara el ministro de Educación, de los planes de estudios del alumnado que escoja el itinerario de Ciencias a partir de 2º de ESO.
Eso conllevaría que, hasta 2º de Bachillerato (quien llegue a cursarlo), no se volvería a estudiar la materia, pero limitándola a la Historia de España de los siglos XIX y XX. Desconozco el porqué de una medida así, aunque puedo intuir, siguiendo a otros medios informativos, que la carga subjetiva de la Historia o la Geografía en la configuración de los nacionalismos periféricos puede estar detrás de tan desafortunada decisión.
Deseo que no se confirme tamaño desatino, porque entiendo que la enseñanza obligatoria debe de proporcionar unos conocimientos mínimos a todo el alumnado que pase por ella, siendo muy importante conocer las realidades geográficas e históricas tanto mundiales o europeas como nacionales o locales de los lugares donde vivimos.
Ya existe una famosísima sentencia, íntimamente relacionada con este asunto: "El pueblo que ignora su Historia está condenado a repetirla".
Famosa fotografía del Che. Alberto Korda (1928-2001)
Hoy se cumplen 45 años de la muerte de uno de los iconos más importantes de todos los movimientos revolucionarios, se trata de Ernesto "Che" Guevara (1928 - 1967). Guevara había nacido en Rosario (Argentina), estudió la carrera de medicina, aunque ejerció como escritor, periodista y político. El hecho que le hizo saltar a la fama fue la "Revolución Cubana" (1953 - 1959), pues junto a los hermanos Fidel y Raúl Castro, Camilo Cienfuegos y otros líderes, consiguió expulsar del poder al dictador Fulgencio Batista y entrar victoriosos en La Habana.
Tras este hito triunfal y después de desempeñar varios cargos en el nuevo estado cubano, el Che Guevara decidió que debía de fomentar las revoluciones en otros países, por ello, entre 1965 y 1967 salió de Cuba personalmente para tomar parte en los movimientos armados que se organizaban en países como el Congo, de donde escapó in extremis de la muerte, y Bolivia, donde finalmente fue capturado y asesinado.
Cadáver del Che rodeado de militares bolivianos
El episodio de la muerte del Che Guevara ha sido un hecho bastante controvertido. En una escaramuza con el ejército boliviano, Guevara fue herido y capturado. Llevado a la escuela del pueblecito de La Higuera, allí sería ejecutado, aunque la versión oficial contaría que había muerto combatiendo contra el ejército boliviano. También queda probada la participación de agentes de la CIA norteamericana, que se cerciorarían de la muerte del símbolo de la revolución. Su cuerpo, saturado de productos químicos para evitar la descomposición, fue expuesto en Vallegrande en el lavadero de un hospital, posteriormente desaparecería, no sin antes cortarle las manos para guardarlas como prueba de su muerte.
En los años 90 del siglo pasado serían localizados los restos de Guevara por un equipo de forenses enviado desde Cuba. Aunque la identificación de los restos también está sujeta a controversia, pues hay expertos que afirman que el cuerpo encontrado no se correspondería con el del Che. El 12 de julio de 1997 fue inhumado en Santa Clara (Cuba).
Haciendo repaso en los primeros días de clase, surgió tratar la época de los Austrias. Esa familia que desde los tiempos de Carlos I de España y V de Alemania dirigió los destinos de España y su Imperio. Durante los siglos XVI y XVII gobernaron los territorios de la monarquía hispánica, disfrutando de la época de mayor esplendor y poderío patrios.
Carlos I, Felipe II, Felipe III, Felipe IV y Carlos II fueron sus nombres. Los dos primeros se repartieron el poder durante la casi totalidad del siglo XVI, Carlos I ocupó el trono entre 1516 y 1556, y su hijo Felipe II haría lo propio entre 1556 y 1598. Ambos son conocidos como los Austrias Mayores. Desde 1598 hasta 1621 fue Felipe III quien dirigió los designios hispánicos, hasta que su fallecimiento alzó al trono a su hijo y sucesor Felipe IV desde 1621 hasta 1665. El último de los Austrias Menores fue Carlos II, quien pasara a la Historia por el sobrenombre de "el Hechizado".
"Carlos II adorando la Sagrada Forma". Claudio Coello (1685)
Y es que, una nefasta política matrimonial de todos sus antecesores provocó que las leyes de la genética se mostraran en toda su crudeza con el que, a la postre, sería el último vástago de la dinastía. Los matrimonios entre miembros de la misma familia (tíos, sobrinos, ...) fueron el detonante de los problemas físicos y psíquicos con los que nació Carlos II. Un niño débil y enfermizo, cuyos males se fueron agravando con su edad, uno de ellos era su supuesta esterilidad, pues fue incapaz de tener hijos, a pesar de haber estado casado en dos ocasiones, la primera con María Luisa de Orleáns y la segunda con Mariana de Neoburgo.
En la época era muy necesario asegurar la continuidad de la monarquía, pero no fue el caso de este rey. Si bien es cierto que, después de enviudar, su segunda esposa llegó a concebir descendencia, lo que descartaría una supuesta incapacidad engendradora de la reina, como se rumoreaba por entonces.
Las supersticiones de la época hicieron que se afirmara que la situación de Carlos II era debida a un encantamiento, incluso llegaron a practicársele exorcismos destinados a liberar al rey de todos sus pesares, obviamente, sin resultado.
El 1 de noviembre de 1700 fallecía, a la edad de 38 años, este desdichado monarca. Con su muerte se abría una crisis de sucesión que tardaría cerca de 15 años en cerrarse, todo ello mediante una guerra que dividió a sus reinos e implicó a los países extranjeros.
Hace unos días, releyendo una revista, recordé uno de los sucesos más lamentables y vergonzosos de los acaecidos durante la Guerra Civil Española (1936 - 1939). El 31 de mayo de 1937, el acorazado alemán Admiral Scheer junto con cuatro destructores de la misma nacionalidad bombardearon la indefensa ciudad costera de Almería. Aunque pueda parecer asombroso, la acción respondió a una orden directa de Adolf Hitler en venganza por el ataque, fruto de un error, al acorazado de bolsillo Deutschland en el puerto de Ibiza dos días antes.
Tupolev SB-2 "Katiuska" con los colores del ejército republicano
Y es que, efectivamente, aviones del ejército de la República habían estado persiguiendo a un flotilla del ejército nacional, donde se encontraba el crucero Canarias, uno de los más importantes del bando franquista. Con el objetivo de destruir esos buques que se movían por el Mediterráneo, se puso en marcha una operación de búsqueda y ataque. Dos bombarderos Tupolev SB-2 conocidos como "Katiuska" localizaron al Deutschland y lo confundieron con el Canarias, bombardeándolo mientras se encontraba fondeado y causando la muerte de 22 ó 31 marineros (según distintos autores) y 73 ó 110 heridos.
Destrucción en Almería tras el bombardeo
La noticia produjo en Hitler tanta furia que hicieron falta varias horas para calmarlo. Como represalia ordenó atacar la ciudad de Valencia, sede del gobierno republicano, pero finalmente se decidió por Almería al ser una pequeña ciudad costera no tan defendida y que probablemente llamaría menos la atención internacional. De esa manera, al amanecer de aquel 31 de mayo, los buques de guerra germanos se situaron frente a la ciudad iniciando el lanzamiento de entre 275 - 200 proyectiles que causaron entre 30 ó 50 fallecidos, 55 ó 74 heridos y la destrucción total o parcial de muchos edificios, entre ellos la Catedral, el Ayuntamiento o la Cruz Roja.
Testigos de aquella tragedia son los refugios subterráneos construidos en la capital, cerrados tras las guerra, fueron descubiertos durante unas obras en 2001 y rehabilitados para su visita en 2006.
Galería del refugio subterráneo de Almería de Guillermo Langle
Quizá os preguntéis qué hacían barcos de guerra alemanes en aguas españolas durante la guerra, porque serían muy susceptibles de ser confundidos con naves enemigas y ser atacados como ocurrió, pues se trataba de una violación más de la neutralidad que debían seguir los países extranjeros para con el conflicto bélico hispano. Acuerdo de neutralidad que los regímenes fascistas se saltaban constantemente, ya que respetar lo firmado nunca ha sido el fuerte de los dictadores.
Hoy se cumplen 65 años de la muerte de unos de los personajes cordobeses que más han calado en la sociedad de su tiempo. El 28 de agosto de 1947, Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete" (1917 - 1947) resultaba cogido por el toro "Islero" en la plaza de Linares (Jaén), falleciendo a consecuencia de las heridas recibidas. De familia con profundas raíces taurinas, Manolete tomó la alternativa en La Maestranza de Sevilla el 2 de julio de 1939, apenas tres meses después de concluir la "Guerra Civil" (1936 - 1939). En unos años se convirtió en la primera figura del escalafón taurino, además de en todo un símbolo de la España de posguerra, siendo apodado "El Monstruo". Como muchas otras figuras del toreo, llegó a dar el salto a América, convirtiéndose también allí en un ídolo como prueba su participación en la inauguración de La Monumental de México D. F.
Lupe Sino y Manolete
Manolete también fue un personaje que se vio envuelto en la polémica. En una España que se recuperaba de la contienda fratricida, muchos eran los obsesionados con las ideas políticas y los comportamientos socioculturales que debían adaptarse a la moralidad de los vencedores. De esto deriva lo problemático de la relación que mantuvo con Antonia Bronchalo Lopesino (1917 - 1959), una espectacular mujer de oscuro pasado y conocida artísticamente como Lupe Sino, que le fue presentada en el popular bar Chicote. Desde ese encuentro, en 1943, tanto la madre del torero, Doña Angustias, como su cuadrilla estuvieron en contra de la relación. A pesar de esto, llegaron a convivir sin estar casados, lo cual constituía un verdadero escándalo para la época.
Segundos después de la cogida
Sin embargo, el acontecimiento que marcó la peripecia de Manolete fue su trágico fallecimiento, también envuelto en la polémica. En los primeros momentos, se aceptó que el óbito se había producido a raíz de las heridas infringidas por el morlaco al entrar a matar. Años después comenzó a afirmarse que la causa de su muerte podría deberse a una transfusión de plasma en mal estado realizada en el hospital de Linares. Por otro lado, también se especuló con que Manolete y Lupe tendrían planes de boda al concluir la temporada taurina de ese fatídico año de 1947 y que, tras enterarse de la fatal cornada, Lupe trató de ver al maestro, antes de su deceso, para contraer matrimonio con él "in artículo mortis", sólo que el encuentro le fue impedido por el apoderado José Flores "Camará" y Álvaro Domecq, no pudiendo cumplirse así la última voluntad del torero.
Tumba del diestro en el Cementerio de la Salud (Córdoba)
En la actualidad, la ciudad que le vio nacer aún le conmemora, una placa recuerda el lugar donde nació en la calle Conde de Torres Cabrera, dos monumentos le honran en el taurino barrio de Santa Marina, uno en la Plaza de la Lagunilla y otro en la Plaza del Conde de Priego, el Museo Taurino local le dedica una de sus salas, su chalet sigue en pie en la Avenida de Cervantes esquina con calle La Bodega y su tumba continúa siendo visitada en el cementerio de Nuestra Señora de la Salud.
Sea como sea, Manolete cumplió el dicho de "Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver", con 30 años era un ídolo de masas cuya fama había trascendido más allá del Atlántico y su muerte provocó una conmoción de similares características, agrandando su mito desde entonces. Buena prueba de ello es que incluso la industria cinematográfica de Hollywood hizo una particular biopic de su vida, protagonizada por Adrien Brody y Penélope Cruz, que no ha cosechado buenas críticas precisamente, siendo estrenada de manera más o menos oficial la semana pasada tras permanecer varios años sin poder ser mostrada al público por diferentes problemas legales, ha permanecido igualmente envuelta en la polémica.
Si hay un hito fundamental del movimiento "hippie" fue el festival de Woodstock (15, 16, 17 y 18 de agosto de 1969). Los Estados Unidos de finales de los años 60 estaban enfrascados en el conflicto de Vietnam (1964 - 1975), uno más de los múltiples enfrentamientos armados del período conocido como "Guerra Fría" y que causó millones de muertos. La contestación social a esta guerra era cada vez mayor dentro del país, dando lugar a la aparición de movimientos pacifistas a los que se unían otras ideas "revolucionarias" como el amor libre, el ecologismo, la vida en comunas, etc.
En este marco, se organizó un festival de música y arte en una granja de Bethel (Nueva York). Por él pasaron artistas y grupos como Joan Baez, Carlos Santana, Janis Joplin, The Who, Joe Cocker, Neil Young o Jimi Hendrix, entre otros. Se calcula que consiguieron congregar a unos 400.000 asistentes, aunque es una cifra discutida, pues mucha más gente afirma haber estado allí, sobre todo tras considerar este acontecimiento como un mito de una generación que no estaba de acuerdo con la forma de proceder de un sistema que les impulsaba a la guerra.
Jimi Hendrix en Woodstock
Durante aquellos 3 días y la madrugada del cuarto, largas melenas, barbas, faldas de colores, banderas hippies y amuletos con el símbolo de la paz lucieron de forma desenfadada entre los asistentes. Por otro lado, también Woodstock tuvo una parte con menos glamour, y es que la afluencia de público desbordó las previsiones de la organización haciendo que las condiciones sanitarias no fueran las deseables. Como no podía ser de otra manera, también se predicó con el ejemplo de las teorías del movimiento practicando sexo y consumiendo las drogas de moda en la época, marihuana y LSD.
Muchos festivales se realizaron con posterioridad a este, incluso Coca-Cola llegó a utilizar Woodstock como reclamo publicitario en una de sus campañas, pero ninguno tuvo el mismo éxito que el primer Woodstock del que hoy se cumplen 43 años.