jueves, 8 de noviembre de 2012

FOTOGRAFÍA DE DIFUNTOS

Ejemplo de fotografía post mortem
     Ahora que tenemos recién comenzado el mes de noviembre, un mes que tradicionalmente se inicia con el recuerdo a los difuntos, me venía a la memoria una de las costumbres más extrañas, por llamarla de alguna manera, que tenían las gentes del siglo XIX. Se trata de la conocida como fotografía de difuntos ó fotografía post mortem
     Aquellos que hayáis visto la película Los Otros (2001) de Alejandro Amenábar, sabréis de qué va el tema. Consistía en vestir el cadáver del recién fallecido con sus propias ropas, simulando que estuviera vivo posando para el fotógrafo o dormido, y así retratarlo al lado de sus parientes, amigos o en solitario a modo de recuerdo. Hoy en día nos parece una práctica un poco inusual, quizá hasta desagradable, macabra o repulsiva, pero debemos entender que en el siglo XIX la concepción que existía de la muerte era bastante diferente a la actual.
     Por entonces, la muerte no tenía tanto carácter de ruptura como en la actualidad, quizá también porque las tasas de mortalidad eran superiores y las pérdidas humanas más frecuentes. Tal vez por eso, no sería tan extraño que unos padres que perdieran a su hijo recién nacido, quisieran tener un recuerdo fugaz de él, o que una familia en la que fallecía su patriarca, deseara posar todos unidos junto a él como si estuvieran disfrutando de un día campestre. 

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